El patinete eléctrico es el transporte urbano más barato por kilómetro: no paga gasolina, no necesita parking y cuesta céntimos recargarlo. Pero el mercado está lleno de modelos que prometen mucho y duran poco. Esta guía te ayuda a elegir bien sin gastar de más.

Autonomía: resta un 30 % a lo anunciado

Las fichas técnicas miden la autonomía con un conductor ligero, en llano y a velocidad suave. En la vida real, resta un 30 % a la cifra oficial. Si tu trayecto diario es de 10 km, busca un patinete que anuncie al menos 30–35 km. La batería es lo más caro de reparar, así que aquí no conviene escatimar: una batería decente de litio de marca conocida (LG, Samsung, EVE) vale la diferencia de precio.

Seguridad: frenos dobles y ruedas grandes

Exige doble freno: disco o tambor más freno eléctrico regenerativo. Un solo freno en mojado es un riesgo serio. Las ruedas de 10 pulgadas con cámara absorben baches mucho mejor que las macizas de 8,5; pincharás alguna vez, pero el confort diario lo compensa. Y comprueba el peso máximo soportado: muchos modelos baratos declaran 100 kg justos y sufren con menos.

Qué buscar en la gama barata (300–600 €)

En este rango ya hay opciones muy dignas si eliges bien: motor de 350–500 W (suficiente para cuestas urbanas), velocidad de 25 km/h (el límite legal en la mayoría de ciudades europeas), luces delanteras y traseras potentes y app con bloqueo antirrobo. Desconfía de los «chollos» sin marca por debajo de 250 €: suelen llevar baterías genéricas sin certificaciones y cargadores de mala calidad, la causa más común de incendios domésticos.

Consejos antes de comprar

Revisa la normativa de tu ciudad: casco obligatorio, dónde puedes circular y edad mínima varían mucho. Compra un casco y un candado en U desde el primer día. Infla las ruedas cada semana: la presión baja es la primera causa de pinchazos y de autonomía perdida. Y guarda el patinete en interior, lejos de la humedad: la electrónica lo agradecerá y la batería durará años en vez de meses.

Compra inteligente: un modelo de 400–500 € con batería de marca y doble freno supera en todo a uno de 250 € sin garantías. El patinete barato de verdad es el que no tienes que reemplazar al año.