Las tiendas de montaña quieren venderte de todo, pero para tu primera acampada necesitas mucho menos de lo que crees. Esta lista cubre lo esencial para dormir, comer y estar seguro, sin gadgets caros que un principiante no va a usar.

Dormir: tienda, saco y aislante

Una tienda para una persona más de las que sois (una de 3 plazas para dos personas) da espacio para el equipo. El saco debe cubrir la temperatura mínima nocturna del destino con margen de 5 grados. Y no olvides la esterilla aislante: el frío entra por el suelo, no por el aire, y una buena esterilla vale más que un saco caro.

Cocina mínima viable

Un hornillo de gas pequeño con un cartucho, una olla, un mechero y utensilios básicos bastan para desayunos y cenas calientes. Lleva comida sencilla: pasta, arroz, conservas y algo para picar. Cocina siempre fuera de la tienda y guarda la comida lejos de donde duermes.

Ropa: el sistema de capas

Olvida el algodón, que retiene la humedad y enfría: usa capas (térmica, intermedia y cortavientos/impermeable) que puedas poner y quitar. Lleva siempre una muda seca en una bolsa estanca y un forro polar para la noche. El pronóstico manda: revisa el tiempo la víspera y prepara un plan B si viene tormenta.

Seguridad y pequeños imprescindibles

Frontal con pilas de repuesto (las manos libres valen oro de noche), botiquín básico, navaja multiusos, agua suficiente o sistema para potabilizarla, y el móvil cargado con los mapas descargados sin conexión. Avisa a alguien de tu ruta y hora prevista de regreso: es la medida de seguridad más importante y cuesta cero.

Monta la tienda en casa una vez antes de salir: descubrir cómo funciona a las 11 de la noche con lluvia no es divertido. Con esta lista y una primera salida corta cerca de casa, estarás listo para disfrutar del aire libre sin sustos.